Como la extrema pobreza separa padres e hijos

imprimer envoyer a un ami
Partager, Share, Compartir
9 de febrero de 2010
A consecuencia del huracán Katrina en Nueva Orleans (USA), muchas familias que vivían en la miseria fueron separadas de sus adolescentes. Los padres de estos jóvenes privados demasiado pronto de un apoyo muy necesario nos ponen en alerta contra lo que ocurre hoy en Haití.

En Haití, desde hace ya muchos años, familias que viven en la miseria a menudo han confiado sus hijos por períodos más o menos prolongados a otras familias o a instituciones. Su esperanza era que sus hijos tuvieran una mejor vida que ellos y pudieran tener la oportunidad de ir a la escuela que ellos no tenían en el lugar donde vivían. Los padres hacen todo lo que ellos pueden para mantener lazos con sus hijos y para traerlos de vuelta a casa cuando la situación mejora. Sin embargo para su gran consternación, con el paso de los años, algunos de sus hijos han sido entregados en adopción al extranjero sin que ellos sean advertidos. Los mismos padres a veces han sido amenazados o intimidados para que se opongan a estas adopciones. Como en muchos otros países, entre los serios orfanatos y agencias de adopción que realizan un trabajo precioso, ocurre que también hay algunas que hacen más mal que bien.

La UNICEF llama a la prudencia en lo que concierne a las adopciones en Haití en los términos siguientes: « La UNICEF pone en alerta contra las adopciones apresuradas de huérfanos a causa de la situación extremadamente confusa, debido a la magnitud de la catástrofe. La UNICEF y sus socios se encuentran actualmente trabajando para contabilizar a estos niños, verificar si ellos han perdido a sus padres y buscar sus familias. En relación con nuestras prioridades, nuestros esfuerzos se concentrarán en la supervivencia de todos estos niños que hoy viven en medio de los escombros. » [1]

La fundadora de la Fundación Mundial de Huérfanos, Jane Aronson aprueba: « La adopción no es la manera de resolver la situación absolutamente enorme y trágica de niños frágiles. Un terremoto es un suceso traumatizante. Lo mejor que se puede hacer por estos niños es mantenerlos en su comunidad, su vecindario y su parentela, con alimentación, un techo y en seguridad. Estos niños están con su vida alterada y asustados. Hay que cuidarlos allá donde ellos se encuentran, reclutando un ejército de mamis y permitiéndoles encontrar a sus tías, sus tíos, sus abuelos, sus primos … » [2]

ATD Cuarto Mundo apoya fuertemente la acción emprendida en esta dirección. En un estudio de las Naciones Unidas publicado por ATD Cuarto Mundo en 2004 « Como la extrema pobreza separa a padres e hijos : un desafío para los derechos del hombre », Haití era uno de los países considerados. El estudio demostró que un acceso creciente a la educación para los niños haitianos es crucial para ayudar a las familias a permanecer unidas.

Escuchando todas estas informaciones sobre adopciones expeditas de niños de Haití, padres que viven en la extrema pobreza en Bélgica han preguntado: « ¿Porqué se piensa que los niños estarán mejor en otro lugar? Se debe ayudar a toda su familia extendida. »

También hay que escuchar la voz de esos padres.

Diana Skelton,
Delegada general adjunta

[1] Comunicado de prensa UNICEF, 20 de enero de 2010

[2] "Adoptar un niño de Haití," por Lisa Belkin, The New York Times, 25 de enero de 2010

photo

Allí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados.
Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado.

Joseph Wresinski

logo facebook