Las bibliotecas de calle y las bibliotecas de campo

Las bibliotecas de calle o de campo se llevan a cabo donde viven los niños de familias más excluidas: al pie de la escalera de un edificio en mal estado; en el patio delantero de una chabola; en el campo, cerca de una casa aislada y habitada por una familia muy pobre en las zonas rurales. Estas bibliotecas son oportunidades para crear vínculos entre estos niños y sus familias y la sociedad de la cual son rechazados.
Allí, los niños pueden descubrir el placer de leer libros, contar y crear historias, desarrollar actividades creativas, comunicarse con otros por correo o a través de Internet cuando es posible. Así, viven un intercambio de conocimientos y contribuyen a crear un mundo en el que haya más amistad y paz.
De este modo, ATD Cuarto Mundo busca llegar a niños y familias que están privadas del acceso a la cultura y que a menudo fracasan en la escuela o no pueden ir a la escuela regularmente; para ellas, la falta de formación es un factor de exclusión.

Las bibliotecas de calle o de campo no sustituyen a la escuela, quien es responsable de la educación de los niños; son un valioso apoyo para profesores y padres por la apertura que proporciona a los niños de familias muy pobres hacia el mundo de la lectura y la cultura.
Estudiantes, trabajadores jóvenes, madres, jubilados, son muchas las personas que dedican un tiempo cada semana para ir a compartir sus conocimientos, su pasión por los libros y la lectura en las bibliotecas de calle y las bibliotecas de campo. Este compromiso les hace descubrir la sed de aprendizaje de los niños que encuentran y la valentía de sus padres.





