Una nueva Delegación General del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo

El 7 de enero del 2008, ha asumido su cargo un nuevo equipo de la Delegación General del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo. Se compone de Eugen Brand, delegado general, y de Isabelle Perrin y Diana Skelton, delegadas generales adjuntas.

Se presentan brevemente en este video: (5mns)


2008: Nueva Delegación General del Movimiento Cuarto Mundo
envoyé par Delegación General Movimiento Cuarto Mundo



Su mandato, para los próximos cuatro años es de poner en práctica, a partir de su conocimiento de los miembros del Movimiento Cuarto Mundo, orientaciones escogidas entre todos. El grupo de discernimiento que les ha elegido ha subrayado la importancia de: Comprometerse a fondo con las personas y poblaciones maltratadas y desplazadas por la miseria y la exclusión. Establecer diferentes tipos de cooperación con los que aceptan comprometerse con los más pobres. Invertir en el ámbito político para que los más pobres puedan ejercer su ciudadanía.

La Delegación General tiene la responsabilidad de crear nuevos proyectos y de apoyar a los miembros del Movimiento Cuarto Mundo en su compromiso a largo plazo. De esta manera este movimiento junto con el resto de seres humanos puede contribuir a crear a partir de los más pobres un mundo en el que haya paz entre todos los seres humanos.

¿Cómo se ha elegido esta nueva Delegación General? Es el cuarto equipo desde el fundador. Es el cuarto equipo desde el fundador. Tal y como lo prevén los estatutos de la asociación del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo: “una Delegación General (…) se elige según un procedimiento de discernimiento puesto en pie bajo la responsabilidad del del Voluntariado Internacional ATD Cuarto Mundo ». Con el fin de dar un reconocimiento jurídico a la nueva Delegación General se propone al próximo Consejo de Administración del Movimiento Internacional que tendrá lugar en abril del 2008 que elija a Diana Skelton y a Isabelle Perrin.

5 de marzo de 2008
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Allí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, se violan los Derechos humanos.
Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado.

Joseph Wresinski